Consejos para elegir una pecera

pecera tropical

Cuando se decide  tener una pecera en casa, se deben tener en cuenta algunos aspectos  para que la misma surta su cometido, mantener nuestros peces seguros y en condiciones de comodidad y resultar atractiva, después de todo además de amar a los peces y querer disfrutar de su silenciosa compañía, deseamos hacernos de un elemento que resulta muy decorativo. Elegir una pecera es entonces si buscamos que sea duradera, que sea cómoda para nosotros y para nuestros peces, una elección que no se hace sin tener en cuenta algunos consejos para elegir una pecera, que ahora conocerán.

El tamaño de la pecera es básico, si pensamos tener unos pocos peces vendrá bien una de pequeño tamaño pero si consideramos aumentar nuestra colonia de peces, es importante tomar en cuenta que deberemos cambiarla y cambiar de pecera no resulta tan práctico cuando ya tenemos algunos peces.  El tamaño de una pecera si es grande es más fácil de controlar el ambiente y más cómoda que una de reducidas dimensiones pero el cambio de agua puede resultar una tarea complicada para quienes no tienen ni mucho tiempo ni mucho entusiasmo por estas tareas.

Nuestra primer pecera debe ser elemental, ya sabemos que se aprende sobre la marcha pero no podemos arriesgar los peces ni nuestro entusiasmo, con una pecera que está diseñada para un experto ya en el tema. Así que la primera pecera debe ser una pecera tropical con agua dulce que viene bien para todos los peces, que acostumbrados a sus temperaturas, fría y caliente que tiene esta agua, se acomodan en ella fácilmente. Ya cuando la colonia de peces esté encaminada se puede hacer la transición al agua marina que permite que acomodemos en la pecera, otras variedades que suponen peces de agua marina, y ésta hay que decirlo, tiene otro costo que es un aspecto a evaluar.

Espacio para la pecera, es importante contar con un espacio amplio y ya determinado para la pecera, de lo contrario los peces podrían sufrir y veríamos diezmada nuestra colonia prontamente. Hay que elegir un lugar donde la pecera pueda estar estática y sin riesgo de percances, alejada de la ventana directa porque aunque queremos algo de luz para los peces si sobre ella se posan los rayos del sol, esto puede dañarlos en alguna medida, así que en un espacio a donde le llegue indirectamente la luz solar, estará perfectamente.  En cuanto a la circulación de aire, tampoco debe ponerse la pecera en espacio a donde el aire fluye más como cerca de la puerta, ventanales y corredores porque esto altera la tranquilidad de la pecera y sus pequeños habitantes.

Elegir los peces no es tarea fácil, sobretodo se debe tener cuidado de qué especies elegir porque algunos peces ya sabemos son de agua dulce y otros de agua salada, y mezclar especies no es algo que se pueda hacer sin tener el debido cuidado, para ello es importante comenzar con una pequeña colonia e ir aumentándola. Aprovechar la asesoría de las tiendas que venden peceras a fin de elegir los mejores. Y tener presente que se deben ir colocando en la pecera gradualmente porque los cambios bruscos los pueden hacer resentirse y morir.

Hay que tener en cuenta que el costo de la pecera es algo que se debe afrontar, algunos ahorros en este aspecto resultan en daño para la misma y los peces. Hay que hacerse de la pecera adecuada en tamaño, de la pecera con el agua que se requiere y con los controles de bacterias y demás que requiere, y con las seguridades que se necesitan para que la energía eléctrica funcione bien o sea todo lo que es necesario para evitar cortocircuitos que dañan a los peces y pueden causar su muerte.

Antes de comprar los peces hay que informarse bien sobre el espacio que requieren para permanecer cómodos e interactuar con otros, algunos pesos no se adaptan a los espacios reducidos de unas pequeñas peceras y ya se ven sin vitalidad. Hay que probar bien la pecera, aunque esté muy bien en la tienda, al llevarla a casa hay que dejarla un par de días con el agua para corroborar que no existan filtraciones y también para ir dando los últimos toques antes que los huéspedes se muden a ella, y sobretodo aplicar las medidas para evitar bacterias que enferman a los peces. Con estos lineamientos es fácil hacerse de una pecera.